A la hora de tomar una fotografía podemos cometer algunos errores (luz, composición….), sin llegar a afectar mucho al resultado final porque se pueden corregir con una sencilla postproducción. Pero si el foco (o el punto de enfoque) no está donde debería estar, esa fotografía no vale, es así de simple.

Además una foto desenfocada, por ahora no se puede solucionar adecuadamente con software.
El foco nos indica que es lo importante en la imagen, dirige nuestra mirada, incluso nos marca en qué orden debemos mirarla.
¿Quieres saber más sobre el enfoque? Lo primero es definir el concepto de enfoque para después profundizar más en este aspecto fundamental.

¿QUÉ ES EL ENFOQUE?


En el sentido óptico es hacer coincidir los rayos de luz reflejados por el objeto u objetos que vamos a fotografiar con el foco de la lente.
Pero en un sentido más práctico, enfocar es:

“Conseguir que el objeto o la escena que fotografiamos salga perfectamente nítida. “

Como puedes ver en la fotografía, existe un objeto claramente enfocado, en este caso las chicas con kimono y los ciervos en primer plano, frente a un fondo de imagen desenfocado. De esta manera centramos la atención en lo que está definido y nítido.

¿CÓMO FUNCIONA EL ENFOQUE?


La cámara siempre intenta enfocar lo que está más cerca del objetivo y con contraste. Si no me crees, intenta enfocar una pared lisa y blanca, ¿consigues escuchar el sonido de confirmación de que la cámara ha logrado enfocar?

Cuando enfocamos lo estamos haciendo a una distancia, si enfocamos a alguien en realidad quedará enfocada la persona y todo lo que se encuentre a la misma distancia de la cámara que ésta (enfocamos a un plano paralelo al sensor de la cámara).
Recuérdalo siempre porque es muy importante: no se enfocan cosas, se enfocan planos a una distancia de la cámara.

LOS TIPOS DE ENFOQUE EN NUESTRA CÁMARA


Actualmente y de forma general, las cámaras tienen dos tipos de enfoque: manual y automático. Para cambiar de uno a otro lo haremos moviendo el botón del objetivo de M o MF (Manual) a A o AF (Automático) o viceversa.

Enfoque manual

Nosotros debemos enfocar manualmente girando la rueda de enfoque del objetivo

Enfoque automático

La cámara enfoca automáticamente. Las cámaras actuales nos permiten varios modos de autoenfoque, ya sea el del tipo estático, donde enfocamos un punto al pulsar el disparador hasta la mitad y el enfoque se bloquea hasta tomar la fotografía, o el enfoque dinámico, para objetos en movimiento.

Área de enfoque

Independientemente del tipo de autoenfoque que usemos, las cámaras avanzadas tienen varios modos de selección del área o zona de enfoque (la zona de la imagen en la que queremos posicionar el foco).

af-zona-automatica-enfoqueAF de zona automática: La cámara decide que debe enfocar en base a unos parámetros que tiene preestablecidos: enfocar lo que tienen más cerca del objetivo (distancia), enfocar el objeto más grande o lo que parezca una persona (contraste).


AF de punto único: Somos nosotros los que seleccionamos el punto exacto de enfoque y la cámara enfoca únicamente el sujeto del punto de enfoque seleccionado. Es útil con sujetos estáticos.


AF de zona dinámica: Igual que en el punto único seleccionamos manualmente el punto de enfoque, pero la cámara se basa en la información de una zona alrededor del mismo si el sujeto abandona brevemente el punto seleccionado. Este modo es recomendable para sujetos en movimiento.

Es el sistema de punto único el que utiliza la mayoría de gente, en casi la totalidad de sus fotos, pero muchos lo hacen de manera errónea: utilizando sólo el punto de enfoque central, enfocando al lugar donde quieren que este el foco y luego reencuadrando.
Este es un error muy común. Veamos por qué debemos evitarlo en muchas ocasiones.

EVITAR ENFOCAR Y REENCUADRAR


Esta técnica provoca en muchos casos un error y falta de foco en el punto deseado debido a que cuando enfocamos un punto, se crea un plano de enfoque paralelo a la cámara, que contiene dicho punto.

Una vez hemos enfocado, si dejamos pulsado el botón de disparo a la mitad y movemos la cámara para componer nuestra fotografía, este plano se nos mueve, no permaneciendo paralelo a la cámara en todo momento.

En casos en los que la profundidad de campo es muy pequeña, al enfocar y luego recomponer, hemos perdido el foco que habíamos puesto en el objeto principal y ha pasado a estar un poco más atrás, o más adelante.

Si tuviéramos una profundidad de campo grande: la pérdida de desenfoque será mínima o inapreciable. Al recomponer, tendríamos el punto deseado enfocado, pero como digo, solo si tenemos una profundidad de campo suficiente.

En cualquiera de los casos, es mejor no enfocar y luego reencuadrar, sino usar los puntos de enfoque para evitar perder el foco en vuestras fotografías.

USAR LOS PUNTOS DE ENOFQUE


Las cámaras ofrecen multitud de puntos de enfoque (entre 9 y 11 normalmente), para que los utilicemos a la hora de sacar nuestras fotografías y que nos facilitan seleccionar uno que esté cerca del punto donde queremos enfocar..

Así que recuerda evitar en la medida de los posible enfocar y reencuadrar, para evitar cualquier problema de enfoque, y más si utilizas una apertura grande, un teleobjetivo o estás muy cerca del sujeto, ya que estos factores disminuyen mucho la profundidad de campo.

OTRAS CONSIDERACIONES ÚTILES EN EL ENFOQUE


– Cada objetivo tiene una distancia mínima, por debajo de la cual no es capaz de enfocar.
– Enfocar debe ser el último ajuste que hagamos antes de disparar.
– En casos de poca la luz a la cámara le cuesta enfocar correctamente.
– Si intentamos enfocar en una zona plana sin textura o contraste la cámara no va a conseguir enfocar, es recomendable evitar estas zonas y hacer coincidir el punto de foco con una zona más contrastada.

Llegados al final de este post hemos repasado juntos los conceptos relacionados con el enfoque: definición, cómo funciona, tipos de enfoque…y ahora te toca a ti practicar. Recuerda la importancia de decidir qué enfocas, ya que es un aspecto fundamental para mejorar tus fotografías.